jueves, agosto 31, 2006

Un Añito

Un día como hoy, doce meses atrás confirme que el cuchitril que acababa de ver, me lo quedaba, se convertiría en mi residencia habitual, primera línea de playa, cerca del puente de santiago, convirtiéndome en Monsieur Dupont.
Después de esto vendría las duras peleas con mi 'amiga' marta, hasta conseguir la que no me va a abandonar por lo menos en 30 años (mi hipoteca) luego las llaves, y sufriendo en silencio a los gremios ¿Por que cuando el albañil dice que se pasa mañana a rematar la faena, ese mañana se convierte en dos semanas mínimo?
Pero lo malo se acaba, y llega lo bueno, descubrir que las camisas no aparecen espontaneamente planchadas en el armario. Los pequeños mátices que diferencian un huevo cocido, pasado por agua, o diréctamente crudo. Como se puede convertir uno en Díos y crear vida en la leche abandonada en el frigorífico y demás sorpresas que no voy a explicar para que todos los aventureros las descubran por si mismos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

doy fe que la casa mola...¡grrrr qué envidia!

Anónimo dijo...

Enhorabuena, peyino. ya me dijo el señor T q su casa mola mucho. Me ha encantado lo del brick de leche. Ahora le recomiendo que dé un paso adelante y lo intente con yogures, y en el grado más avanzado deje una lata de maiz abandonada en el frigo, al menos un mes. Seguro q le sorprende. Impresionante, mejor q un tamagotchiy el nintendogs juntos¡¡¡¡

Peyino dijo...

con el maiz no lo he intentado, probaré un día, pero le aconsejo que nunca lo intente con una bolsa de patatas, eso puede ser lo más terrible que haya presenciado nunca...

Anónimo dijo...

confirmo lo de las patatasmy subo la apuesta a dejar unas vacaciones estudiantiles unos macarrones con el frigo apagado

loveof

Peyino dijo...

Como no suba nadie la apuesta, me parece que puede que el que haya ganado a sido el Sr.Amor.